29.- Uno que se haya robado.

Coriolano (Coriolanus) de William Shakespeare.

 “Pues bien, la explicación de que haya varios regímenes es que hay varias partes en toda ciudad.”

Aristóteles. Polítika.

 

Me robé este libro de la librería Limesama en la USB durante el primer año de la maestría que aun no concluyo un siglo después. La verdad es que ellos me robaron primero.

            Un día fui a comprar libros y por estar alelado recibí el vuelto mal. Soy abogado –no uno muy exitoso- y uno de mis poquísimos rasgos de deformación profesional es que soy partidario del adagio: ‘nemo auditur propiam turpitudinem suam allegans’, por ello decidí no reclamar, pero si hacerme justicia por mi propia mano –mi noción del derecho es elástica como se puede apreciar.

            Antes en esa librería no había ningún sistema antirrobo, más que la vigilancia –porosa-, de los vendedores. Así que luego de planearlo cuidadosamente (ver dónde estaban los libros que me interesaban, medir si cabían en la chaqueta del traje, pero sobre todo comprobar que los libros que me robaría valían exactamente lo mismo que el dinero birlado), un día me puse el disfraz –traje y corbata-, con el que creí tener menos aspecto de delincuente y me robé un ejemplar de las obras de Shakespeare que contenía El mercader de Venecia y Coriolano. Como la deuda no estaba saldada aún, debí volver un par de días después por El sueño de una noche de verano. Fue el crimen perfecto.

            En esa tragedia asistimos al sacrificio de un general romano. Su madre Volumnia, le tienta con el poder político sin entender que el orgullo del militar jamás se inclinaría a seducir a la plebe. Para Coriolano bastaban sus heridas ganadas peleando contra los bárbaros para el ejercicio del poder. Más aún: las masas no debían elegir a quienes les gobernasen. Como queda claro, su ideal de república es el de la aristocracia, no el de la democracia de la que abjura sin poder disimularlo.

            Lo que hace que aun leamos a Shakespeare es su universalidad –agrego poco al decirlo-, la capacidad que tiene de poner por escrito la experiencia humana. En esta obra en particular alude a la política como condición humana por excelencia. Su personaje expone una idea sencilla: no somos iguales, de ahí que tengamos distintos derechos. Hay órdenes políticos que dependen de esa desigualdad, modificarla es una herejía para sus sostenedores que más que perder el poder abominan la sensación de desorden, el desarreglo de los estamentos, del sistema de castas. A Coriolano le da asco el que la muchedumbre deba pronunciarse sobre la validez de sus méritos para el consulado porque no pertenecen a su clase.

            Su actitud delata su debilidad por la aristocracia, ese gobierno de pocos cuya forma degenerada es la oligarquía, al mismo tiempo que su incapacidad para comprender que la polis es un organismo compuesto de varias partes que solo es viable cuando estas alcanzan un equilibrio. Hasta hoy el nombre de ese equilibrio es república democrática. De hecho y pese a su esplendor: cuando Roma dejo de ser una república –hacía rato ya no era una democracia-, se encaminó inexorablemente hacia su caída. Esto es válido para cualquier estado, a medida que su forma republicana se desdibuja tiene el ocaso sobre sí.

           La filoaristocracia junto a la falta de cinismo pierden a Coriolano; hábil en la guerra, pero inepto en la política porque no sabe cómo dejar de lado la toga palmata en favor de la praetexta. No engaña a la chusma que desprecia, no la alaba para una vez llegado al poder crear leyes que la segreguen. Peor: se muestra voluble, ante los ruegos de la misma madre que lo metió en la senda equivocada, decide traicionar a los bárbaros que le dieron cobijo luego del ostracismo. Así se completa el sino trágico que se avizoraba desde el principio.

          Pienso que es lícito robar libros, pero ya no lo hago: han mejorado los sistemas antirrobo en las librerías.

(Las imágenes fueron tomadas de: http://1.bp.blogspot.com/_6-fI-32fvg0/Sae32H93cjI/AAAAAAAAASY/NIwos1iUQD0/s1600-h/excomunion-por-robar-libros.jpg y http://www.swordsandarmor.com/images/H-910914-RD_Roman.jpg, respectivamente).

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