La Teoría de Juegos en Ciudad Gótica

Batman camp

Imagen: @LIFE

“Why so serious?”

The Joker

Tengo una teoría sobre los productos culturales McDonald’s. La expondré a la exigua audiencia de mi blog.

Si solo se comen double meats, sucederán tres cosas: 1) se enfermará por los ingredientes y las técnicas de cocina que se emplean, 2) se perderá la posibilidad de paladear otros sabores, algunos más deliciosos –incluso de comida rápida–, ya que hay un inmenso abanico de opciones y 3) se dañará el paladar al moldearlo a una sazón particular, pobre y excluyente.

Sin embargo, una hamburguesa bien preparada no está mal de vez en cuando. Lo mismo aplica a todos los productos de la cultura pop o productos culturales McDonald’s. Veamos qué pasa con el cine: la rama hollywoodense de esta industria está diseñada para satisfacer las necesidades culturales de adolescentes norteamericanos. Por eso sus películas constituyen fórmulas en las que se mezcla un porcentaje preestablecido de comedia, de acción y de sexo pacato, todo aderezado –es este uno de los pocos casos en los que el aderezo es más abundante que la ensalada misma– con efectos especiales. Son películas hechas teniendo en mente a un muchacho blanco, anglosajón (aunque cada vez haya más guiños a brasileños, chinos e indios) y probablemente analfabeta funcional.

Una dieta exclusiva de estas películas: 1) desnutrirá intelectualmente, 2) hará que se pierdan otras cinematografías y 3) dañará irremediablemente la capacidad de apreciar otras formas de hacer cine. Aunque –y a pesar de todo lo anterior– un blockbuster bien hecho de vez en cuando no hará daño como parte de una dieta cultural balanceada entre la chatarra y lo excelso.

Un ejemplo de esto es The Dark Knight. Esa segunda parte de la trilogía con la que Christopher Nolan salvó del ridículo eterno a Batman. Es una película de verano, está basada en un comic, algunos de sus actores se disfrazan con trajes de látex y se les modifica la voz digitalmente, pero hay algunas consideraciones serias derivadas de esas dos horas de entretenimiento vacío.

En el mundo actual la cultura se camufla, se esconde en la basura (tal vez siempre ha sido así, hace poco descubrí que Lautrec comenzó a pintar haciendo carteles para un burdel). Pocos medios expresan mejor lo anterior como el cine. En particular el cine de Christopher Nolan, después de todo: ¿cuántos directores hoy titularían una de sus películas en latín?

Desde la primera escena en la que Ciudad Gótica ha dejado de ser esa mezcla entre realismo soviético y kitsch gay[1] de todas las películas anteriores, para encarnar en la muy real Chicago[2], con el acercamiento a una ventana que estalla acompañado de la perturbadora música de Hans Zimmer, sabemos que la película es distinta.

Este director ha creado un paramilitar esquizoide[3] que se inserta en el mundo post 11 de septiembre con acierto. Es emblemático de esto último la escena en que durante la elegante cena la bailarina rusa pregunta sobre la salud de una sociedad que deja su seguridad en manos de un vigilante, a lo que el fiscal (representante de la ley) responde aludiendo a la magistratura romana extraordinaria de la dictadura.

La sociedad no titubea mucho en renunciar a sus derechos civiles y políticos en aras de la estabilidad. Toda dictadura entendida en sentido moderno[4] hace lo mismo: troca al menos retóricamente libertad por seguridad. En la película el poder ilegal –no del todo ilegítimo– de Batman es saludado con entusiasmo desde la institución-norma (el derecho representado en el fiscal Dent), y desde la institución-órgano (la policía representada en el comisionado Gordon). Es interesante ver cómo el fiscal se convierte luego en delincuente de forma explícita cerrando el círculo.

La polis asediada y corrompida a la vez por el delito renuncia al derecho para contener al primero. Ante el fracaso de la polis en dotarse de seguridad –se nos dice–, su privatización es bienvenida. Si salimos de los cuadros coloreados del comic tenemos la analogía de un país –Estados Unidos– enloquecido por la amenaza terrorista, que elige al militarismo antes que a la ley para defenderse. La banda sonora de Hans Zimmer y James Newton Howard –que puede ser oída en este enlace: https://www.youtube.com/watch?v=Vg9-efgvDuo–, recoge esa paranoia casi como ningún otro elemento del filme. Ese militarismo de nuevo cuño se manifestó en la tercerización de buena parte de la guerra en Irak en manos de mercenarios y hoy en la subordinación del espionaje a lo militar y en el uso de drones (que matan de lejos, que cuestan menos, rinden mucho más y que no ocasionan bajas de su lado) que no están sujetos a ninguna limitación legal, incluso para asesinar a ciudadanos estadounidenses.

Hasta aquí y luego con el personaje del Guasón, Nolan y sus guionistas son congruentes: nada tiene más sentido que la elección de un terrorista presuntamente nihilista para ejecutar una agresión contra la comunidad política. El Guasón mismo se define como un perro que persigue carros, encarnando la violencia sin sentido. Aunque nada más estructurado y eficaz que el plan que le permite subvertir el orden.

Sino fuese por la intervención del Caballero Oscuro, la ciudad sucumbiría ante el orden caótico que impone el terrorismo. Pero Batman está también fuera del derecho, es tan ilegítimo e ilegal como el Guasón –ya en: Batman: la broma asesina, Alan Moore muestra cómo es casi imposible diferenciar a Batman del Guasón–. En ese sentido solo opera un cambio de terrorista.

Sin embargo, la película (recuérdese que es lo que Hollywood denomina una cinta de verano, que su finalidad no es que las personas piensen, sino que la vean y la recomienden para que se recupere la inversión y se obtenga ganancias) incurre en un error.

B5JRzsfCEAAJf2_Cuando el Guasón echa a andar su comprobación de la teoría de juegos instando a unos presos y a unos ciudadanos anodinos, ambos grupos aislados en un barco diferente, a que detonen primero la bomba que destruirá al otro grupo, o pasado un límite de tiempo sin decisión él hará explotar ambos barcos, la congruencia de la película termina con la renuncia de los presos a volar a los ciudadanos[5].

Antes veamos cómo se expresa el experimento sociológico del Guasón en la teoría de juegos[6]:

Presos detonan

Presos esperan

Ciudadanos detonan

1,1

3,0

Ciudadanos esperan

0,3

2,2

Como ya se señaló ambos grupos están aislados en diferentes barcos, no tienen forma de saber cómo responderá el antagonista, por ello la única decisión racional (el cuadro anterior lo explica sin atenuantes) es halar del gatillo cuanto antes. Antes decía que la película deja de ser congruente en este punto. Esto por dos razones. La primera es que son precisamente los presos, los que están al margen de la sociedad (se les denomina antisociales, se les acusa de haber roto el pacto social por lo que el castigo penal está justificado), los que deciden preservarla al negarse a destruir al otro barco.

Pero la segunda es la razón de más peso. Como se sabe en el barco de los ciudadanos un filistrín (el tipo de aspecto más desvalido posible en una buena semblanza de la condición de esa polis de ficción) reclama vehemente al militar a cargo que vuele a los presos sin dilación. El militar se niega y usando un casco como urna electoral: ¡llama a una votación para decidir!

160328_a19843-690

Imagen: newyorker.com

La primera parte es correcta: cuando una sociedad se siente amenazada, inviable; renuncia a su libertad y se entrega a los militares, al caudillo, le pide al poder de las armas que ponga orden. Pero una vez que se hacen cargo los militares estos no llaman a elecciones. Una vez en el poder los militares no permiten que los civiles deliberen, que voten. Solo dan y cumplen órdenes que indefectiblemente significan el uso de las armas contra esos mismos civiles que los llamaron.

___________________________

[1] A propósito de lo homoerótico en Batman: la golpiza sadomasoquista entre Batman y el Guasón durante el interrogatorio y la que tiene lugar casi al final, son los encuentros físicos más intensos del filme, mucho más que los que sostienen los personajes Bruce Wayne y Rachel Dawson.

[2] De las películas de Nolan, solo Insomnia (que es un cover) no se desarrolla en una gran ciudad. En su filmografía la presencia de la ciudad es una constante. Los afiches de la película que comento, pero también de Inception, tienen a la urbe como protagonista.

[3] Para Neal Adams los personajes de Marvel son esencialmente monstruos transformados en superhéroes. De la factoría de DC Comics, Batman es en su opinión precisamente el personaje más cercano a esa definición.

[4] La cualidad de dictadura moderna se hace en oposición a la mencionada dictadura romana, que como se sabe, a diferencia de aquella es una magistratura inscrita en el derecho.

[5] Los delincuentes convictos pierden algunos derechos políticos según el país y en todo caso siempre pierden mientras dura la condena, un derecho civil importante. Por ello la distinción que hago entre preso  (delincuente) y ciudadano, aunque en un Estado paranoico post 11 de septiembre, tal vez la distinción sea entre delincuente y pre delincuente.

[6] En el lenguaje lego es frecuente el uso de la frase juegos ganar/ganar  como expresión del deseo bobalicón de soluciones que anulen el conflicto (casi siempre entre dos personas) satisfaciendo a todas las partes en disputa. La teoría de juegos (Von Neumann, Morgenstern, Nash et al.) es algo ligeramente más serio. Esta permite gestionar las peores consecuencias derivadas del conflicto inherente a la sociedad mediante el estudio de escenarios (juegos) en los que se cuantifican las eventuales acciones de cada bando en lucha (jugador) dando como resultado tipos ideales (Weber) que van desde los juegos de suma positiva (aquí sí cabe la expresión juegos ganar/ganar o juegos de suma cooperación) hasta juegos de suma negativa (juegos perder/perder o juegos de nula cooperación). Dado su carácter de tipos ideales estos dos extremos solo sirven para clasificar, ponderar y elegir entre la gama de posibilidades intermedias (juegos ganar/perder o juegos con algún grado de cooperación) que son las que sí se hallan en el mundo real.

Anuncios
Entrada anterior
Entrada siguiente
Deja un comentario

Luego de leer tu comentario, te daré mi opinión.

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Gisela Kozak Rovero

Escritora - Blog Personal

Ecos de pentagrama

Una caja de música guarda muchos pensamientos aleatorios

Foreign Policy

the Global Magazine of News and Ideas

Jacintario

Página web de la escritora Jacinta Escudos

PolítiKa UCAB

Escribiendo política de una manera distinta

Robert Minto

essaying to be

Un tiempo de mala fe

Espacio dedicado al pensamiento de Nicola Chiaromonte (1905-1972)

El atajo más largo

Signo zodiacal: Leo. Ascendente: Escribo.

BOSTON BAKERY

Brunch: Sábados, Domingos y Feriados. Lee la carta más abajo.

Hippie Artsy Penpal

A site of mail art, stories & letters

miquel rosselló arrom

succede in arduum

A fork in the road

Music of the heart. Listen closely...

Zonalibre digital

Un espacio de Alexandra Cariani para enriquecer la vida cotidiana

A %d blogueros les gusta esto: