Camisas de colores

Fashion: a popular way of dressing during a particular time or among a particular group of people.

Merriam-Webster dictionary

 

No soy nada original en mis gustos. La escena que más me gusta de la versión de 1974 de El Gran Gatsby es la de las camisas. Esa exhibición de desenfreno y locura que hacía Jay Gatsby al poner todo lo que tenía y que de alguna forma sentía postizo, robado –simbolizado en esas camisas de seda de colores brillantes– a disposición de Daisy Buchanan y Nick Carraway.

Me gustaba porque me producía la sensación de que con ponerme la camisa adecuada –vi la película de niño– podía ser quien quisiera. Hoy sé que no es tan sencillo. Sin embargo hay quienes creen en Venezuela que tal ejercicio de travestismo es posible.

Hoy leía que unos miembros de SUTISS (Sindicato Único de Trabajadores Siderúrgicos y sus Similares) terminaron una marcha en la que exigían nuevo contrato colectivo (entiéndase prebendas por no producir nada), quemando sus camisas rojas de militantes chavistas y cambiándolas por camisas azules de obreros. De malandros a trabajadores con tan solo una hoguera de trapos.

Es anecdótico que el cambio de ropa lo hicieran al llegar a la Plaza del Hierro en Puerto Ordaz, en el estado Bolívar. Como se sabe los fascistas rumanos antes de la Segunda Guerra Mundial se agrupaban en la denominada Guardia de Hierro.

Estos sindicalistas nuestros, que la mismísima ala militar del chavismo ha denominado como vagos (ver: http://www.talcualdigital.com/Nota/visor.aspx?id=105512&tipo=ESP&idcolum=53), también podrían denominarse Fuerza de Hierro, o mejor; Fuerza de Plomo, un término aplicable en realidad a todo el aparato militar y paramilitar del régimen, que encuentra en el uso de ese metal la ratio última para imponer su satrapía.

Es conocido que a la Guardia de Hierro rumana se le llamaba también Camisas Verdes o Legión. De ahí que, y considerando a los “obreros” de marras y sus camisas rojas, sea imposible no mencionar a las camisas fascistas y su gama de lúgubres colores.

Los fascistas italianos fueron los primeros en vestir a sus grupos de choque con camisas (negras en este caso) de un color. A partir de ello el color de las camisas fascistas variará de país en país, desde el marrón de las SA hitlerianas (el negro italiano sería usado por las SS) hasta el azul de la Falange.

Nuestros aspirantes a fascios –no se les puede negar el empeño y los muertos– escogieron el rojo para sus camisas (también lo usan hoy en Tailandia las montoneras que apoyan al primer ministro corrupto de ese país). Sin saberlo emulan el origen de los camisas negras italianos que se inspiraron en una interpretación adulterada de los camisas rojas de Garibaldi.

Ahora bien, me interesa ese striptease ideológico, el que alguien piense que cambiándose el color de la camisa deja de ser quien era, cambia su sistema de creencias y borra las acciones que estas produjeron.

Esos sindicalistas auparon y facilitaron la toma chavista de las empresas básicas (que no renacionalización) sabiendo que se abría el grifo del saqueo. De hecho a partir de ese momento dejaron de cobrar por producir bienes básicos y empezaron a hacerlo por matonear. Se les vio muy activos a inicios de año atacando junto a policías y militares las protestas opositoras en la región. Como ya tal robo no es posible y deben ajustarse a un contrato menguado solo si reflotan unas empresas quebradas, entonces ya no son chavistas de camisa roja, sino azul.

Ese travestismo –y es lo que me preocupa– será una moda generalizada si se derrota al chavismo. Entonces será común ver (ya ocurre en buena medida con aquellos que hoy dicen: “Chávez me engañó” “Yo solo voté por él una vez”, como si la estupidez fuese una excusa válida) cómo a quienes pensaron que un militar golpista era una alternativa les bastará lucir una camisa amarilla o azul o de cualquier otro maldito color para aparecer como paladines de la sociedad abierta, de esa libertad que ellos; los chavistas, nos robaron justo cuando empezaron a usar –aunque fuese solo en sus cabezas– camisas rojas.

 

 

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