Maduro y su padrino mágico

SchoolsOut0991

Imagen: fairlyoddparents.wikia.com/

That’s all Folks!

 

Me tardé unos días en escribir esto pensando que se me habían adelantado. Pero no, nadie más, de todos los que han escrito, satirizó así la cobarde abdicación de Nicolás Maduro.

En buena medida es un lugar común identificar al chavismo con una comiquita, ¿qué podría ser más infantil que Chávez pretendiendo ser un Simón Bolívar con verruga al tiempo que imitaba a Fidel Castro? ¿En el universo pop venezolano que podría representar más un dibujo animado que Maduro?

Aunque el dolor y la miseria que estas caricaturas han dejado producen una terrible discrepancia con lo que es un divertimento para niños, lo cierto es que asumir la peste roja como una banda de muñequitos de colores en movimiento es paradójicamente una exacta descripción. Un mundo de ficción, un discurso cursi y violento al mismo tiempo que pudre una sociedad idiota.

Como se sabe, desde finales de los ochenta del siglo pasado, hubo una reinterpretación de las comiquitas y de las historietas (cartoons and comics). En los primeros resulta la versión que de las icónicas parejas como Tom y Jerry encontramos en Ren y Stimpy (The Ren & Stimpy Show). Hay incluso, en estas comiquitas todo un alegato feminista (escondido en la cultura pop más chiclosa) en The Powerpuff Girls.

Pero tal vez el nihilismo y la alienación de los Millennials están muy bien camuflados en esa comiquita, Timmy y los padrinos mágicos (The Fairly Oddparents) –sé que dejo de lado a Los Simpsons y a South Park–, en la que un niño pendejo solo tiene que pedir lo que sea para ser complacido.

Cnpcnx3XYAQEbNF

Imagen: el-nacional.com/

Al abdicar el poder que heredó en el gorila de Padrino López, Nicolás Maduro actúa exactamente igual que Timmy cuando pide una bicicleta: ¡Padrino concédeme que el hambre no me derroque!

Se ha mencionado hasta el hartazgo que en El tambor de hojalata, Oscar es un adulto con el cuerpo de un niño, precisamente porque Günter Grass hace la metáfora de una sociedad infantilizada que fatalmente debía engendrar al nazismo. Nosotros, los venezolanos, esos adultos ineptos incapaces de construir una comunidad política, también usamos el ruido como arma y nos negamos a crecer.

Lo que me preocupa no es que esa caricatura trágica que es Maduro haya terminado de entregar el poder político que nunca le perteneció, a sus verdaderos dueños desde que el chavismo se hizo con él, sino que hoy, la sociedad toda ve en los militares a sus padrinos mágicos.

Anuncios
Entrada anterior
Entrada siguiente
Deja un comentario

Luego de leer tu comentario, te daré mi opinión.

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Un tiempo de mala fe

Espacio dedicado al pensamiento de Nicola Chiaromonte (1905-1972)

El atajo más largo

Signo zodiacal: Leo. Ascendente: Escribo.

BOSTON BAKERY

Brunch: Sábados, Domingos y Feriados. Lee la carta más abajo.

Hippie Artsy Penpal

A site of mail art, stories & letters

miquel rosselló arrom

succede in arduum

A fork in the road

Music of the heart. Listen closely...

Zonalibre digital

Un espacio de Alexandra Cariani para enriquecer la vida cotidiana

Verdades que ofenden..

"Engullimos de un sorbo la mentira que nos adula y bebemos gota a gota la verdad que nos amarga" Diderot. / "El que tiene la verdad en el corazón no debe temer jamás que a su lengua le falte fuerza de persuasión" Ruskin - (Bitácora-Biblioteca virtual y PERSONAL, recopilatória de aquellos artículos que despiertan mi interés).

yofumoenpipa

SOY DE LETRAS

propuestas in_consultas

arquitectura, docencia, ciudad y otros asuntos.

A %d blogueros les gusta esto: